La calidad de las piezas fabricadas por medio de procesos de corte fino, depende de 2 factores de gran importancia: el perfecto diseño y acabado de las matrices, troqueles y el lubricante empleado. Todas las medidas de las piezas que se fabrican deben permanecer inalterables hasta completar el total programado. La duración del utillaje por lo tanto debe ser máxima.
Para conseguir este punto, tiene una gran importancia la calidad de los lubricantes empleados. Estos, deben formar películas altamente consistentes, capaces de limitar el contacto metal-metal entre utillaje y material, consiguiéndose así los dos puntos antes citados: Perfecto acabado de las piezas y duración de matrices y troqueles.